Sleep Now in the Fiere (2000), de la banda estadounidense Rage Against The Machine, es una denuncia contra la mercantilización de la democracia. La canción, producida por Rick Rubin, se grabó en octubre de 1999 en un contexto de creciente malestar global: semanas antes de que explotase la Batalla de Seattle y el FMI impusiese ajustes draconianos a 42 países.
El videoclip, dirigido por Michael Moore, se rodó en enero de 2000 en la Bolsa de Nueva York. Fue una acción de desobediencia calculada: las tomas muestran a la banda interpretando el tema en las escaleras de Wall Street, mientras agentes de seguridad intentan detenerlos. La policía acabó deteniendo la actuación del grupo simbolizando la represión del capital frente al arte militante.
La letra es un manifiesto sonoro que se refiere a la aplastante presión de los mercados sobre las personas trabajadoras. La letra es un ataque directo a las estructuras de poder, a la codicia y a la opresión histórica y contemporánea.
Este tema coincide con el nacimiento del movimiento antiglobalización de los años 90. En pleno auge del Consenso de Washington, RATM expresó la cólera contra corporaciones como Exxon o Bank of America, entidades que financiaban dictaduras en América Latina. El estribillo «Dormid ahora en el fuego!» es una orden sarcástica a los oligarcas ante la inminente revuelta popular.
La canción se convirtió en la banda sonora de múltiples protestas contra los organismos internacionales que velan por la construcción del orden neoliberal, especialmente durante las protestas contra el G8 en Génova (2001). Su estructura musical (guitarras distorsionadas sobre bases funky) emula el caos controlado de una manifestación: ritmos cortantes que incitan a la acción contra el sistema opresor.
