
Al cartografiar las identidades sin soberanía, se exhibe una cesura en el relato uniformista de los estados-nación. Atlas de naciones sin Estado en Europa (2017), obra del investigador bretón Mikael Bodlore-Penlaez, cataloga con precisión geopolítica los movimientos indígenas, nacionales y culturales que reivindican autonomía desde Euskadi hasta Laponia. A través de mapas detallados y análisis históricos, el libro decompón los mecanismos de homogeneización cultural para visibilizar realidades como la de los sorabos en Alemania o los vénetos en Italia.
El atlas resulta relevante al examinar fronteras y soberanía, pues las comunidades que documenta ejemplifican luchas contra la homogeneización lingüística, la explotación territorial y la pérdida de identidad cultural, subrayando la importancia de preservar la diversidad y los derechos de autodeterminación. Para @ECOAR))), esta obra funciona como aliado metodológico, fortaleciendo la defensa de la interculturalidade y promoviendo enfoques horizontales en el análisis y acción social.
Bodlore-Penlaez no se limita al diagnóstico. Cada capítulo incorpora demandas concretas: educación en lengua propia, protección de bienes comunes o participación política directa. Estas reivindicaciones dialogan con acciones promovidas por ECOAR))) en campos como el ecologismo combativo o la defensa de los recursos públicos —también enfrentados a privatizaciones y centralismos.
El volumen destaca por vehicular saber militante mediante herramientas pedagógicas. Los 40 mapas que incluye no son meras ilustraciones: son dispositivos de poder contestatario, que exposan las contradicciones del modelo estatal eurocéntrico. Tal enfoque se enlaza con el uso que ECOAR))) hace de las tecnologías críticas para contrainformación y alfabetización política, tal como se proyecta en su plataforma enaccion.ecoarglobal.org.
Hoy, cuando los neofascismos instrumentalizan identidades locales para discursos de odio, obras como esta cobran especial relevancia. Reivindican que la diversidad no es obstáculo, sino garantía de sostenibilidad democrática. El libro se convirtió en referencia para colectivos como el Comité de Solidaridad con los Pueblos del Cáucaso o la Red de Apoyo al Pueblo Saami, mostrando sinergias con el entramado internacionalista que ECOAR))) teje.