
Tal día como hoy en 1989, un día después de la fuerte represión militar de las protestas de la Plaza de Tiananmen, un hombre anónimo se colocó delante de una columna de tanques en la avenida Chang’an, en Pekín. La escena fue fotografiada por varios fotoperiodistas internacionales y se convirtió en una de las imágenes más reconocibles del siglo XX. La fotografía de “Tank Man” pasó a simbolizar la acción directa no violenta y la resistencia civil frente a la fuerza militar.
Las protestas habían comenzado semanas antes con la participación de estudiantes, personas trabajadoras y sectores urbanos que reclamaban reformas democráticas, libertad de expresión y medidas contra la corrupción. El Gobierno chino había declarado la ley marcial en mayo y ordenado la entrada del Ejército Popular de Liberación en la capital china, tras una escalada represiva. En la noche del 3 al 4 de junio se produjo la intervención armada contra la población civil.
Es en este contexto cuando aparece el protagonista de la fotografía, el hombre de los tanques. Vestía ropa común y llevaba dos bolsas en la mano. Durante varios minutos impidió el avance de los vehículos blindados e incluso llegó a subir al primer tanque para hablar con la tripulación. Su identidad nunca fue confirmada oficialmente.
La imagen difundida por la prensa internacional se convirtió en un símbolo global de la resistencia pacífica, de las protestas democráticas y de los movimientos de resistencia civil. Más de tres décadas después, la fotografía continúa asociada a la defensa de los derechos civiles y a la capacidad de una acción ciudadana para desafiar el poder del Estado.