Mientras numerosos países y regiones se sientan hoy en el Parque de la Paz de Hiroshima para asistir a la ceremonia conmemorativa del 81 aniversario del lanzamiento de la bomba atómica por parte de Estados Unidos, los países con armamento nuclear siguen modernizando sus arsenales. El récord de participación, que supera las 120 delegaciones del año pasado, contrasta con la parálisis del desarme internacional. Los «hibakusha», los supervivientes que cada año ven disminuir sus filas, asisten a una ceremonia donde el simbolismo pacifista choca con la realidad de un sistema internacional que invierte miles de millones en el lucrativo negocio de la guerra.
Entre los Estados con capacidad nuclear, Reino Unido, Francia, India e Israel confirmaron su presencia; la federación de Rusia se ausenta por quinto año consecutivo. China, Pakistán y Corea del Norte no respondieron y Estados Unidos de América fue ambivalente. La ciudad de Hiroshima instauró un sistema de notificaciones que convierte la ausencia en una declaración política. El expansionismo de los arsenales nucleares es hoy un hecho más que una sospecha, y el aniversario de Hiroshima evidencia la hipocresía de un discurso global que clama por la paz mientras las potencias compiten en el rearme.
La conferencia de desarme en Hiroshima reúne a los hibakusha con delegados internacionales para exigir el fin de las armas nucleares. La Campaign for Nuclear Disarmament calificó los bombardeos de «criminales» y alerta del «continuo expansionismo» de las potencias, una denuncia que se repite año tras año sin que los gobiernos tomen medidas efectivas.
El 28º «Hiroshima Peace Light Gathering», convocado por el ayuntamiento, invita a los participantes a portar velas encendidas desde la «luz de la paz» para orar por las víctimas. Pero el ritual anual no puede ocultar la evidencia: 81 años después, el mundo está más armado que nunca. Esta conmemoración se ha convertido en un ejercicio de contorsión ética, donde los Estados con armas nucleares asisten para condenar lo que ellos mismos poseen y el sistema que lo alimenta. Mientras los testimonios de los «hibakusha» se apagan, el sistema que permitió Hiroshima sigue intacto ante los ojos de la población mundial, la inacción de gobiernos, el lucro de empresas armamentísticas transnacionales y la inutilidad de los organismos supranacionales.
Fuentes:
Nippon.com (2026). Un récord de 127 países y regiones asistirán a la ceremonia de la paz en Hiroshima el 6 de agosto. https://www.nippon.com/es/news/yjj2026070800915/
Nippon.com (2026). Record 127 Nations, Regions to Attend Hiroshima Ceremony. https://www.nippon.com/en/news/yjj2026070800915/record-127-nations-regions-to-attend-hiroshima-ceremony.html
The Japan Times (2026). Russian envoy to skip Hiroshima peace ceremony. https://www.japantimes.co.jp/news/2026/07/03/japan/russia-envoy-to-skip-hiroshima-ceremony/
Morning Star (2026). Jeremy Corbyn and Caroline Lucas to represent CND on Hiroshima and Nagasaki anniversary. https://morningstaronline.co.uk/article/jeremy-corbyn-and-caroline-lucas-represent-cnd-hiroshima-and-nagasaki-anniversary
Hiroshima City official website (2026). 第28回「ヒロシマ平和の灯のつどい」を開催します. https://www.city.hiroshima.lg.jp/shisei/kouhou/1004010/1045546/1050817/1051441.html