Cuando una sociedad no quiere ver la herida, lo mejor es filmar el pus. Mathieu Kassovitz, con solo 27 años, hizo eso en 1995: coger una cámara en blanco y negro y meterse en el corazón de las «banlieues» parisinas para devolverle al espectador una imagen incómoda, la de una Francia que no se reconocía en sus propios arrabales. La película no nació de un capricho estético, sino de la indignación ante la muerte de Makomé M’Bowole, un adolescente abatido por la policía en 1993. Aquel disparo, silenciado por los informativos, se convirtió en el detonante de un guion escrito en pocas horas y rodado como una cuenta atrás de veinticuatro horas.
La trama presenta a tres amigos (Vinz, Hubert y Saïd) en una periferia de hormigón donde la única salida parece ser la violencia. El argumento es sencillo: al día siguiente de un motín, y sabiendo que su amigo Abdel lucha entre la vida y la muerte en un hospital, Vinz jura matar a un policía si el chico no sobrevive. Lo que sigue es un paseo errático entre el barrio y el centro de París, un recorrido que desvela la distancia abismal entre la ciudad de la luz y las sombras del «Périphérique». La fotografía monocroma supone una declaración de intenciones: no hay matices, solo claroscuros, y el espectador no puede esconderse detrás del color.
La inmigración, la pobreza y la violencia tejían entonces el paisaje cotidiano de las «cités». El trío protagonista (judío, negro y árabe) no es una concesión a la diversidad, sino un reflejo de la mezcla forzada que generaba el abandono estatal. Las tasas de paro superaban el 30 % en esos barrios, y la policía actuaba como un ejército de ocupación. Kassovitz no inventa nada; documenta. Cada insulto, cada registro abusivo, cada mirada de desprecio está extraído de las declaraciones de vecinos y asociaciones que llevaban años denunciando las «bavures» (los errores policiales que se cobraban vidas) sin que el Estado asumiese responsabilidad alguna.
El director, consciente de su papel de altavoz, reivindicaba el concepto de «edutainment»: aprender divirtiéndose, pero sin trivializar. Por eso eligió actores no profesionales o casi debutantes (Vincent Cassel, Hubert Koundé, Saïd Taghmaoui) que aportaban una verdad que ningún estudio de actores podría imitar. La película no juzga, pero tampoco excusa: muestra cómo el odio se retroalimenta, cómo la humillación cotidiana convierte cualquier gesto en chispa. La famosa frase de Hubert («El odio genera odio») supera el eslogan para convertirse en un diagnóstico social.
En el contexto de los años noventa, Francia vivía la euforia de la construcción europea y la indiferencia hacia sus periferias. Los medios de comunicación trataban las «banlieues» como territorios salvajes, y los partidos políticos alternaban entre la promesa de reurbanización y la retórica de la seguridad. «La Haine» llegó como un termómetro que marcaba una fiebre ya existente, y su selección en Cannes (donde obtuvo el premio al mejor director) la convirtió en un fenómeno incómodo. Los agentes de policía uniformados le dieron la espalda en el paseo de la alfombra roja, gesto que confirmaba que la herida era real.
Hoy la película sigue siendo un documento agotador porque sus preguntas permanecen sin respuesta. No ofrece consuelo ni recetas, y se limita a repetir aquella sentencia inicial: «Lo importante no es la caída. Es el aterrizaje». El final abrupto, con el sonido que corta la imagen, no es una conclusión sino una constatación: la violencia no se resuelve, se repite. Y mientras la clase política siga mirando hacia otro lado, el hormigón de París seguirá produciendo nuevas «La Haine».
Fuentes:
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Wikipedia (2025). La Haine. URL: https://gl.wikipedia.org/wiki/La_Haine
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AlloCiné (1995). Fiche technique du film La Haine. URL: https://www.allocine.fr/film/fichefilm_gen_cfilm=11888.html
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Le Monde (1995). » La Haine » ou le malaise des banlieues (arquivo). URL: https://www.lemonde.fr/archives/article/1995/05/22/la-haine-ou-le-malaise-des-banlieues_3872344_1819218.html (referencia xeral)
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IMDb (1995). La Haine (1995). URL: https://www.imdb.com/title/tt0113247/
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Télérama (2020). » La Haine » : 25 ans après, le film de Kassovitz toujours aussi brûlant. URL: https://www.telerama.fr/cinema/vingt-ans-apres-la-haine-les-cites-toujours-grandes-absentes-des-ecrans,112366.php